El silencio
reinaba en el gran comedor, todos los alumnos miraban atentamente a los recién
llegados con curiosidad. El director Albus Dumbledore los había citado temprano
en la mañana (a algunos ni les había preguntado solo los hizo aparecer en
Hogmeade y traído al castillo sin explicar nada).
Había una mesa
donde se encontraban Rufus Scrimgeour, Cornelius Fudge, Remus Lupin, Ojoloco
Moody, Fleur Delacour, Xenophilius Lovegood, Arthur, Molly, Bill, Charlie y
Percy Weasley, Nymphadora, Andrómeda y Ted Tonks, y los señores Granger,
sentados lo más lejos posible Narcissa y Lucius Malfoy, nadie había notado aun
a la familia muggle que estaba pegada a la pared mirando a todos lados con
miedo, los Dursley estaban buscando una salida de ese lugar de locos.
A pesar de que
la mayoría estaban acostumbrados a la magia, ver aparecer una puerta grande,
antigua y aparentemente pesada de la nada, bien, eso era otro tipo de magia,
una a la que no estaban acostumbrados.
La puerta se
abrió y luego de unos instantes comenzaron a salir personas.
–Adelante, tomen
asiento –invito Albus Dumbledore alegremente, como si fuera algo de todos los
días recibir viajeros del tiempo.
Tantos alumnos
como profesores estaban impresionados, sobre todo el profesor Snape pues veía a
su Lily tal y como la recordaba con su cabello pelirrojo rizado que caían por
sus hombros hasta la mitad de su espalda y sus ojos verde esmeralda aunque eso
no evitaba que fulminara con la mirada cada tres segundos al Potter de la 1°
generación, la primera en salir del estado de shock fue McGonagall.
–Oh Lily –susurro
mientras se acercaba con sus ojos cristalinos
–James –dijo
sorprendida y los abrazo con entusiasmo nada habitual en ella por un largo
tiempo
–Merlín –susurro
impresionada, se llevó sus manos a la cara tratando de recuperar la compostura,
de apoco se fue alejando para situarse al lado de Dumbledore –¿De qué época vienen? –pregunto dejando de
lado la emoción volviendo a su tono severo que a James le recordó cuando los
atrapaba en alguna travesura.
–Venimos de 1977
–murmuro muy confundida Lily mirando todo con curiosidad pues no reconocía a
nadie a parte de los profesores, mientras James no dejaba de mirarla preocupado
por la reacción que tuvo en aquella extraña sala, pensando que en cualquier
minuto entraría en estado de shock y que por supuesto él debía estar ahí para
ayudarla en todo lo posible.
–Nosotros del
año 2000 –dijo Harry mirando a sus padres, pues aunque supero su muerte y tras
haber vencido por fin a Lord Voldemort sentía un pequeño sentimiento agridulce
al verlos por fin, aun que debía admitir que una parte de él estaba realmente
preocupado sobre la nota que aun permanecía en su mano, todos sus secretos, la
crueldad de los Dursleys, sus penas y alegrías todo debía estar ahí. Pero sabía
que lo único que podría hacer era esperar el momento en que se leyera nada mas,
miro a Ginny, Ron y Hermione quienes se
miraban a ellos mismos solo que más jóvenes en la mesa de Gryffindor. “No
importa ya” se dijo a si mismo “Me enfrente a reales peligros” se dijo mirando
a todos sus ex compañeros, algunos muertos y a otros que no había vuelto a ver
desde la batalla “Esto no es nada” fue
lo que pensó aunque con algo de nerviosismo evitando verse a sí mismo.
Tras un largo
silencio Albus Dumbledore decidió romperlo para preguntar a los chicos
restantes.
–Y ustedes
jóvenes, ¿de qué año vienen? –quienes estaban en un estado casi en shock mitad
sorprendidos y mitad nerviosos pero no era para menos, nadie los podría culpar no
todos los días viajas al pasado donde tus padres aun son unos adolescentes sin
contar con que puedes ver a tus abuelos que por cierto nunca pudiste conocer
pero que sin embargo llevas sus nombres con honor como es el caso de James
Sirius y Lily Luna. Una chica oji-zul pelirroja dio un paso adelante
–Venimos del año
2022 para ser mas precisa del 1 de Septiembre del 2022 –murmuro rápidamente con
un ligero tono de sabelotodo –lo siento no recuerdo la hora, pero más o menos a
eso de las 10:30 –termino dejando ver lo avergonzada que estaba en no poder ser
más precisa con dicha información, todos miraban a la Hermione de 6 sexto curso
y luego a la chica, una y otra vez como en un partido de tenis. Mientras los
hijos de muggle de primero se encontraban un tanto confundidos pues no sabían
que pasaba “¿Es normal que vengan personas del futuro a este colegio?” era lo
que la mayoría se preguntaba.
–No se preocupe
señorita… –dijo calmadamente Dumbledore
–Weasley –respondió
inmediatamente –Rose Weasley –dicho esto todos la miraron curiosos, sobre todo los
que se apellidaban así.
–Bienvenidos
sean todos, tanto del pasado como del futuro y presente –dijo Albus Dumbledore
cuya voz fue amplificada mágicamente mientras que con su varita hacia aparecer
una sexta mesa para los viajeros del tiempo.
–Tomen asiento –indico
amablemente –me gustaría que se presentaran –dijo mirando a los viajeros del
tiempo –para evitar confusiones -explico a las miradas extrañadas del resto del
alumnado.
Una pelirroja de
hermosos ojos verdes se paró de su asiento y mirando a todos dijo con voz
fuerte y decidida.
–Mi nombre es
Lilianne Evans, aun que todos me llaman Lily –dijo mientras jugaba con un
mechón de cabello como si fuera lo más interesante del mundo.
–No todo el
mundo –murmuro el azabache que estaba sentado a su lado un poco irritado pues
en los seis años que lleva conociéndola nunca le ha dejado llamar por su nombre
de pila sino mas bien por su apellido “Evans para ti, Potter” recordó las
innumerables veces que obtuvo esa respuesta. Mientras recibía una mirada
fulminante de Evans por interrumpirla “si las miradas mataran” pensó el
alumnado al mismo tiempo.
–Como decía, soy
Gryffindor –dijo y al instante se oyeron los aplausos en la mesa de los leones.
–Y en mi época –murmuro pues aun no entendía completamente como habían viajado
al futuro, sobre todo el ¿Porque? “Debe haber una muy importante razón para que
nos trajeran hasta este tiempo” era lo único que podía pensar con claridad
recordando lo que ocurrió en la extraña sala. –Fui prefecta…-
–Prefecta
Perfecta –dijo un pelinegro al azabache que solo sonrió al ver la actitud
infantil de su amigo.
Ignoro al
muchacho tal y como acostumbraba –actualmente soy Premio Anual –continuo la
joven pelirroja ignorando la interrupción, entre tanto Fred le susurro a
George.
–Premio Asnal –recordando
su pequeña travesura mientras su gemelo aguantaba la risa bajo la mirada severa
de su madre, quien sabía que lo sea que esos dos estuvieran hablando no podía
ser nada bueno para ella.
–Eso es todo,
profesor Dumbledore –murmuro la pelirroja mientras dicho profesor miraba
intensamente al joven James Potter para que se presentara, quien no se daba por
enterado pues está muy distraído mirando a Evans.
–Te toca Potter –dijo
Lily luego de notar la intensa mirada que le dirigía el azabache, que por
cierto le incomodaba mucho.
–Lo siento –le
murmuro el azabache mientras se paraba a la vez que la chica se sentaba,
carraspeo algo incomodo sin saber exactamente que decir mientras se alborotaba
el cabello nervioso, sin saber que dos azabaches realmente parecidos a él lo
miraban atentamente. –Soy James Potter, Gryffindor, Premio Anual, Capitán del
equipo de Quidditch donde juego como Cazador –murmuraba rápidamente sin darles
tiempo de celebrar pues una cosa es jactarte en tu época y otra muy distinta
era hacerlo en el futuro.
Mientras Lily
Evans lo miraba atentamente, completamente asombrada ¿Ese era en realidad el
presumido, arrogante e ególatra de Potter? Se preguntaba “tal vez, solo tal vez
está madurando” pensó.
–Miembro de Los
Merodeadores, me apodan Cornamenta –dijo orgullosamente entrando en confianza,
no era tan difícil como pensaba. Sin embargo cierta oji-verde pensaba “era demasiado
bueno para ser verdad”. –Mis mejores amigos son Sirius Black, Remus Lupin y
Peter Pettigrew... eso es todo, Director Dumbledore –agrego pomposamente con
una sonrisa burlona, pensando en esta nueva aventura que venía por delante.
Uno de los pelinegros
del pasado se levanto de su asiento elegantemente mirando con una sonrisa
picara a todo el comedor.
–Yo soy el
increíble, inteligente, guapo…–comenzó a hablar arrogantemente con una pose
orgullosa.
–Ególatra –murmuro
una rubia distraídamente, ganándose una risa burlona de Regulus, James y Remus
Lupin este último se encontraba oculto entre los Weasley, feliz de poder ver a
sus amigos de la juventud aunque escondido pues no sabía cómo reaccionarían al
verlo.
–Sirius Black –termino
fulminando a la rubia quien tenía la mirada perdida viendo a los alumnos. En el
comedor mientras tanto lo miraban sorprendidos pues era bien sabido que Black
murió en el accidente ocurrido en el ministerio. Sin embargo nadie sabía
exactamente como, solo había rumores pero nada confirmado y los únicos que
podían decirlo no estaban dispuestos a decirlo.
–Toda mi
“familia” –continuo su presentación haciendo comillas en el aire justo en la
última palabra –Ha ido a Slytherin –simulo vomitar haciendo reír a todos pero
sobre todo a los leones y ganándose miradas fulminantes de las serpientes pero
en especial de su hermano menor, un chico muy parecido a él que se mostraba
reservado. –Pero me agrada decir que soy un Gryffindor y golpeador del equipo –dijo
alegremente para terminar asiento una reverencia a dicha casa cuyos integrantes
estallaron en aplausos. Aunque nadie noto la mirada nostálgica del Harry del
presente excepto sus mejores amigos. –No fui prefecto ni nada aburrido- remarco
mirando con resentimiento, como si lo hubieran ofendido o traicionado a un
James distraído que se encontraba mirando hacia la mesa de Gryffindor a un
chico idéntico a él. –Miembro de Los Merodeadores, me llaman Canuto- dijo
sonriendo –Mis mejores amigos son James Potter, Remus Lupin y Peter Pettigrew-
se encogió de hombros mientras se sentaba nuevamente –termine –murmuro
aburrido.
–Bien me toca –exclamo
alegremente la rubia. –Mi nombre es Pandora Selwyn –guardo silencio para
generar suspenso. –Y aun que ustedes no lo crean soy ¡Gryffindor! –dicha casa
aplaudió, Lily y una morena se golpearon con la palma de la mano la frente y
murmuraron al mismo tiempo.
–Pandora –con un
tono cansado, como si eso hubiera ocurrido muchas veces.
–Mande –dijo
ajena al tono.
–Deja de mentir –volvieron
a decir al mismo tiempo.
–Son unas aburridas
–se quejó y continuo –está bien soy Ravenclaw –y las águilas estallaron en
aplausos y silbidos.
–Tienes que
decir el nombre de tus amigos –le susurro la morena.
–Soy amiga de
todos los que me traten bien y eso es todo por mi parte –dijo para luego
sentarse mientras todos los alumnos reían aunque lo Slytherin con más recato.
El señor Lovegood la miraba con nostalgia y un brillo en sus ojos.
Viendo que nadie
se presentaba él se paró de su asiento ruborizándose levemente ante las miradas
del alumnado, cambio el peso al pie izquierdo y luego al derecho, la mirada que
le daba la morena lo ponía nervioso.
–Bueno ya
preséntate –le gruño un exasperado Sirius, James con Remus tosieron disimulando
la risa, Canuto no era muy paciente.
–Hola a todos,
soy Frank Longbottom, novio de Alice Smith, amigo de los Merodeadores, Lily,
Pandora y todo aquel que demuestre lealtad –murmuro rápidamente, trabándose con
algunas palabras pero con seriedad, no era muy bueno con las palabras. Se sentó
nuevamente y le rodo los ojos a Sirius.
La morena de
cara redonda que respondía al nombre de Alice se paro y sonrió amigablemente a
todos.
–Hola a todos, como deben haber notado soy
Alice Smith, soy la novia de Frank, mis mejores amigas son Lily Evans –comento
señalando a la pelirroja –y Marlene McKinnor que no se encuentra y creo que eso
es todo de mi –comento confusa sentándose.
Todos giraron su
cabeza para mirar al único Slytherin de la primera generación, el con desgana
se paró y aclaro su garganta, Sirius lo miraba con ganas de matarlo “preséntate de una maldita vez” mientras
James trataba de contenerlo.
–Mi nombre es
Regulus Black, Slytherin, Prefecto y buscador –murmuro rápidamente y se sentó
sin dirigirle la mirada a nadie.
Luego de un
silencio incomodo Dumbledore asintió en dirección a los de la segunda
generación que viajaron en el tiempo, al ver que el trió de oro era mirado con
asombro por sus ex compañeros de colegio de ese tiempo, la pelirroja decidió ir
primero, rodo los ojos y se paro.
Vio con un
brillo de exasperación que todas las miradas se turnaban entre ella y su yo más
joven, alzo la barbilla con desafío y se aclaró la garganta.
–Ya me conocen –comenzó
sonriéndoles a sus compañeras de habitación, curso, hermanos y profesores –pero
me presentare de todos modos –explico preparándose psicológicamente para las
reacciones de todos ahí. –Soy Ginny –hizo
una pausa para mirar a su cuñada, la cual devolvió asintiendo y encogiéndose de
hombros, no haría nada de mal que supieran sobre su futuro, suspiro y hablo –Potter
–completo divertida ante las sonrisas de Harry,
Ron y Hermione del año 2000, si antes la consideraban una de las chicas más
guapas de Hogwarts ahora podían ver que los años siguientes solo habían ayudado
a aumentar su belleza; sus ojos cafés brillaban, su cuerpo había dejado de ser
el de una adolescente para dar paso al de una mujer y su cabello pelirrojo caía
liso hasta su cintura. Gritos de incredulidad resonaron por todos lados, sobretodo
de sus hermanos.
James la miraba con
adoración, ella era su nuera, la esposa de su hijo, mejor dicho la pelirroja de
su hijo y recordó los recuerdos en aquella extraña sala, solo pudo sonreír ante
eso. Todos los de la primera generación tenían una sonrisa en la cara.
–O lo seré
dentro de unos meses –comento mostrando su mano izquierda dejando ver el anillo
de compromiso. –Soy cazadora de las Arpias de Honeyhead, Orden de Merlin
tercera clase y servicios prestados al colegio –siguió rápidamente mirando a
sus hermanos juntar sus cabezas –y lo que sea que estén pensando planear o
hacer, olvídenlo - amenazo fulminándolos con la mirada y camino hasta su yo más
joven y le murmuro al oído –todo lo que dije sucederá, a su tiempo –le susurro
pensando en las inseguridades de esa época, la joven Ginny solo asintió tratando
de asimilar la información mientras su yo adulta volvía a sentarse al lado de Harry y se besaron delante de todos
logrando que varios que creían que era una broma (Percy, Fred y George Weasley)
se les abriera la mandíbula cómicamente. Harry
divertido con las reacciones le guiño un ojo a su yo joven que estaba sonrojado
al más puro estilo Weasley.
Enseguida se levantó
una castaña, su cabello estaba atado en un moño sujeto con una liga del mismo
color del pelo y dos palillos como soporte que hacían notar que el pelo
mostraba resistencia a estar atado. Hermione
miro al frente intentando ignorar todas las miradas puestas en ella,
físicamente no había cambiado mucho. –Como todos saben soy Hermione Granger –dijo con voz firme mirando a sus padres quienes
parecían impresionados –trabajo en el Ministerio de Magia en el departamento de
regulación y control de las criaturas mágicas, tengo una Orden de Merlin
segunda clase y un premio por servicios prestados al colegio –dijo sin
quitarles la mirada de encima a sus progenitores –¿Profesor Dumbledore? –pregunto
con cautela ignorando las miradas confundidas de Harry y Ron –¿Es
necesario que estén aquí mis padres? –interrogo preocupada, no quería volver a
aplicarles un Obliviate ni mucho menos ponerlos en peligro. Para Hermione jugar
con el tiempo era peligroso, tantas veces que se lo repitió la profesora
McGonagall en su tercer año que era algo difícil de dejar pasar así como así.
–Es necesario
señorita Granger por algo los han traído los arcángeles, ahora si pueden
continuar presentándose para comenzar a leer lo más pronto posible –le pidió
amablemente.
Asintió y se
sentó rígida, sus padres se enterarían de todo lo que ella hizo en el colegio,
la trampilla, su petrificación, el giratiempo, sus discusiones con Ron, el
Ejercito de Dumbledore, lo que hizo mientras los hechizo con el Obliviate…
todo, suspiro resignada. Harry estaba
pensando lo mismo, miraba nervioso a su madre mientras se preguntaba como
reaccionaria al saber todo lo que él había vivido. Ron era el único que se encontraba tranquilo, luego del howler de
segundo estaba curado de espanto, bueno eso y que aún mantenía la esperanza de
que regañara al Ron joven y no a él.
Con esos
pensamientos se levantó –como saben soy Ron
Weasley, actualmente soy auror, poseo Orden de Merlin segunda clase y dos
servicios prestados al colegio –se sentó y al ver las miradas de los demás se
encogió de hombros, él no era bueno para hablar en público. Podría haber
crecido unos centímetros, tener músculos y algunos hematomas en la cara y
brazos producto seguramente del trabajo pero al ver la actitud tan… Ron, todos
supieron que aunque tenía unos años más que el adolescente seguía siendo el
mismo.
Harry suspiro y se levantó –soy Harry Potter –dijo claramente, su mirada
se paseaba entre su madre y su padre –soy auror junto a Ron, tengo Orden de
Merlin primera clase y dos servicios prestados al colegio – miro sonriente a la
Ginny de quince años –estoy a tres meses de casarme, y ustedes no le hagan nada
al Harry de esta época –dijo mirando divertido a sus cuñados –sino ¿Quién
vencerá a Tom? –preguntó retóricamente al sentarse, dejando confusos a los
alumnos, y a los adultos que estaban enterados del verdadero nombre de
Voldemort impresionados.
El profesor
Dumbledore dirigió su mirada al último grupo con diversión, el grupo se
encontraba con las cabezas unidas discutiendo cuando se callaron y dio un paso
adelante un pelinegro con traje de auror –nos presentaremos por familia, así
evitaremos desmayos y ataques de histeria colectiva –dijo con un tono
divertido.
–Ni que fuéramos
todos, Teddy –murmuro uno los chicos.
Pero el hombre
lo ignoro y de pronto su cabello cambio de color a un turquesa –soy Edward
Remus Lupin, pero todos me dicen Teddy y mis padres son Nymphadora y Remus
Lupin –dijo rápidamente como si lo hubiera estado practicando, los aludidos no
reaccionaron inmediatamente pero Remus negaba con la cabeza.
–¡Enhorabuena! –exclamaron
Canuto y Cornamenta.
–Espera –comento
Sirius –¿Nymphadora? El nombre me suena de algún lado –dijo intentando
acordarse –no será –comento lentamente –la pequeña hija de cuatro años de mi
prima Andrómeda –termino deseando estrangular a Lunático.
–¡QUE NO ME
LLAMEN NYMPHADORA! –se escuchó un grito desde la quinta mesa, una mujer con el pelo
rojo ardiente se paró dando zancadas hasta llegar al lado de Teddy –en verdad
eres mi hijo –dijo viendo al metamorfomago sorprendida y lo abrazo para luego
largarse a reír, su cabello súbitamente cambio a un rosa chicle –ahora ¿qué
escusa me dirás Remus? –dijo volteándose a mirarlo.
El aludido
estaba pálido y no podía pronunciar palabra, no dejaba de mirar al hombre que
decía ser su hijo –¿tienes mi PPP? –le pregunto, olvidándose de que todo el
alumnado de cuarto en adelante sabia de su licantropía.
–Tranquilo papá
no tengo tu pequeño problema peludo –respondió nervioso al ver a sus padres por
primera vez.
–Esperen… ¿tú
eres Remus, nuestro Lunático? Sí que estas viejo –dijo sin tacto alguno Sirius
para luego recibir zapes de todos los de su generación, incluso de su hermano
Regulus –¿Por qué siempre golpean al perrito? –murmuro con un tono triste
dejando a todos los que lo escucharon confundidos, excepto a quienes sabían del
secreto.
–¿Puedo
continuar? –pregunto Teddy, al ver que nadie le respondía lo tomo como un si –tengo
24 años, en Hogwarts fui un orgulloso Hufflepuff es más llegue a ser prefecto y
premio anual. Soy auror –se puso a pensar que más comentar cuando oyó una tos –¡cierto!
Soy metamorfomago, lo que significa que puedo cambiar mi apariencia a voluntad –de
nuevo tosieron esta vez dos personas –tengo novia, pero a ella los arcángeles
no la trajeron lo cual es raro ya que sus padres se encuentran aquí –camino
pensativo hacia la mesa de los viajeros del tiempo, ignorando a propósito a sus
padres.
Sin dejar pasar
más el tiempo, pues se moría por leer las aventuras de sus padres y padrino, se
puso frente a todos.
–Hola yo soy
Rose Weasley –dijo la pelirroja que había hablado antes, vestía ropa muggle y
se veía nerviosa –estoy en mi quinto año en Hogwarts, soy prefecta –comento
orgullosa mientras se balanceaba en la punta de sus pies –obviamente soy
Gryffindor –dijo como quien dice que el cielo es azul.
–Obviamente –coincidieron
todos los que conocían a los Weasley.
Miro hacia atrás
y un chico idéntico a Ron se puso a su lado.
–Pasado, soy
Hugo Weasley –se identificó el casi gemelo de Ron –el hermano menor de Rose,
gracias al control de natalidad solo somos nosotros dos –algunos rieron ante el
comentario, los Weasley eran conocido por ser numerosos y al parecer esto en el
futuro cambiaria –estoy en mi tercer año y a diferencia de Rosie, soy Ravenclaw
–hizo una pausa para que sus abuelos, tíos y sobretodo su padre digiriera esto –herede
el cerebro de mi mamá, cuando diga su nombre entenderán –dijo lo último mirando
hacia atrás.
Los alumnos
comenzaron a murmurar mirando a la mesa de los visitantes donde esperaban una
reacción de los Weasley. Rose paso un brazo por los hombros de su hermano –solo
falta decir el nombre de nuestros padres –le dijo a su hermano pero fue
escuchada por todos que la miraron expectantes –Huguin has los honores –le
susurro.
–No me llames
Huguin –le susurro de vuelta –nuestro padre es Ron Weasley y nuestra madre
Hermione Granger-Weasley y si conservo su apellido de soltera –comento
divertido, había escuchado comentarios acerca de cómo se llevaban sus padres
antes de declararse y quería ver sus reacciones al enterarse que terminarían
juntos.
Ellos no lo
decepcionaron, bueno al menos los adolescentes, se pusieron pálidos y
terminaron discutiendo aireadamente. Los adultos en cambio se comenzaron a
besar y recibieron las felicitaciones con orgullo.
Unos diez
minutos después; Rose y Hugo se encontraban en la mesa de los viajeros del
tiempo, los adolescentes se mantenían callados y mirándose de reojo incomodos,
mientras Ron y Hermione miraban ilusionados a quienes serían sus hijos.
Uno de los
chicos se paró, quería que comenzaran a leer pronto. Carraspeo llamando la
atención de todo el gran comedor; con solo mirarlo ya sabían quién era su padre
el gran misterio aquí era, ¿Quién era su madre?
–Soy Scorpius
Malfoy –dijo sin saludar, directo al grano. –Tengo dieciséis años, sin embargo
curso quinto año. Eso pasa cuando naces a finales de Septiembre –dijo
encogiéndose de hombros –soy Slytherin –dijo lentamente –hijo de Draco y
Astoria Malfoy –dijo rápidamente, pero no sirvió de nada.
Draco se puso pálido,
bueno aún más pálido de lo que era. En la mesa de los visitantes Lucius se levantó
rápidamente dando zancadas a la mesa de Slytherin exigiéndole una explicación a
su hijo.
–SILENCIO –grito
Scorpius –si me dejara continuar, esto terminaría mucho más rápido, abuelo –dijo
sarcásticamente lo último, y sin darle tiempo para replicar continuo. –Sí, mi
madre es Astoria Greengrass –dijo sonriéndole a la castaña, ella lo miraba sin
parpadear evidentemente en estado de shock.
Todos se giraron
para ver a la adolescente. Astoria era muy diferente a su hermana mayor,
Daphne. Ella era de cabello castaño, muy pálida y de grandes ojos azules. Pocos
la conocían, no se llevaba muy bien con sus compañeros de casa pero sobretodo
no se llevaba con la realeza Slytherin.
Pero nada de eso
lo sabían las otras casas, que siempre han juzgado a todas las serpientes por
igual.
–Yo no pude
terminar con eso –murmuro sin ningún tipo de emoción en su voz, Astoria, sin
dirigirse a nadie en particular, mientras apuntaba acusadoramente a Draco.
El príncipe de
Slytherin iba a hablar pero su futuro hijo lo interrumpió –dejemos que lo
digiere, todo irá bien mientras mamá no se altere –dijo suavemente –bueno, creo
que debería mencionar a mi hermana –dijo lo último en un susurro, que con la
acústica del gran comedor se escuchó claramente.
–UNA NIÑA, DAPH
LO ESCUCHASTE –exclamó/gritó Astoria mientras corría donde su hermana mayor;
quien se encontraba abrazada a Theodore Nott.
Daphne sintiendo
las miradas comenzó a explicar –la tradición de los Greengrass es tener dos
hijos, una niña y un niño –dijo algo cohibida –¡enhorabuena Tori! Mami y papi
estarán muy felices –le dijo al oído mientras se abrazaban.
Draco miraba a
su padre aterrado, pues movía la boca pero no salía ningún sonido. Lo mismo la
ocurría a Pansy, su madre por otro lado sonreía sosteniendo su varita.
Evidentemente era la responsable del silencio de su marido y la muchacha.
–Mi hermana se
llama Lyra –comento divertido por la reacción de su madre –ella es como mamá
pero con el cabello platinado, es completamente Greengrass –comento, dudo un
poco al decir la siguiente información. Mierda, solo su hermana lo podía meter
en aprietos sin estar presente –ella va a séptimo, padre mantén la mente
abierta y recuerda que es tu… princesa –dijo con algo de miedo por la reacción –ella
es Gryffindor –lentamente se fue a sentar a la mesa de los viajeros del tiempo,
mientras en todos lados comenzaban a hablar.
Dos chicos y una
niña se levantaron, el mayor llevo sus manos a su boca y silbó llamando la
atención de todos.
–Lo mejor para
el final –dijo divertido, los que se habían presentado rodaron los ojos.
–Solo preséntate,
quiero leer sobre papá –le ordeno la adolescente.
El chico hizo un
ademan militar burlándose de su hermana –Ancianos, yo ser James Sirius Potter –se
presentó.
– Viajamos a los
90’s, no a la edad de piedra, idiota –le regaño su hermano, que no había hablado
hasta el momento.
–Como ven, mis
hermanos son unos aburridos por eso he tenido que adoptar hermanos del alma que
comparten mi manera de ver el mundo –dijo en tono serio JS.
–En otras
palabras, otros idiotas que no toman nada en serio –resumió la pequeña
pelirroja. –Termina de presentarte –le ordenó/sugirió.
– Está bien, está
bien - dijo alzando las manos rindiéndose - como decía, soy James Sirius
Potter, pero todo el mundo me dice JS o simplemente James - el parecido a su
padre era notorio, ambos Harry’s no podían parar de mirarlo, a sus hermanos y a
él.
El Harry
adolescente nunca pudo mirar más allá de Voldemort, ser padre y esposo no había
pasado por su cabeza. Saber que en unos años terminaría junto a Ginny le
sorprendió, pero aún más entender que no le desagradaba la idea en absoluto.
El Harry adulto solo sonreía mirándolos
atentamente mientras abrazaba a su prometida, el futuro que habían planeado
juntos se haría realidad.
–Voy en séptimo,
soy Gryffindor y abrí una organización sin fines de lucro llamada “Los
Merodeadores 2.0” que ayuda a toda alma traviesa a alcanzar todo su potencial –conto
con un tono de voz serio –re-abrimos el grupo; yo soy Cornamenta, mi primo Fred
es Canuto, nuestro honorable Frank es Lunático y, como somos una organización
que rompe las reglas de Hogwarts, agregamos a una chica luego de que suplicara
unirse por semanas –dijo lo último con una sonrisa pícara y revolviendo su mata
de pelo azabache.
Quienes lidiaban
a diario con James Sirius Potter se dieron cuenta de inmediato que estaba
mintiendo en lo último que dijo.
–Si claro –murmuro
con sarcasmo Scorpius.
–Nuestro último
miembro fue Lyra que adoptó el nombre Minina –dijo ignorando el comentario del
Slytherin que solo rodo los ojos –tengo novia, pero no vino –murmuro con cara
de circunstancias.
La pequeña
pelirroja le dio palmaditas de apoyo y el clon de Harry dio un paso adelante.
–Mejor comienzo
a presentarme antes de que James entre de lleno en su estado emo –les dijo a
todos. –Soy Albus Potter, el de al medio –dijo omitiendo su segundo nombre, no
le gustaba generar drama y, además, quería comenzar a leer pronto –seré breve,
voy en quinto año y soy prefecto –miro a todos los Weasley reunidos, sabía cómo
reaccionarían, tomo aire y lo dijo –soy Slytherin –no dejo que nadie alcanzará
a replicar –tomare la expresión de mi cuñada y solo diré “hagan un puente y
supérenlo” no quiero discusiones –zanjó el tema inmediatamente y se paró junto
a JS.
La pequeña
pelirroja dio un paso adelante, si sus hermanos eran un calco de su padre ella
era una fusión entre sus abuelas y su madre –hola soy Lilianne Luna Potter,
pero todo me dicen Lily o Lilu –sonrió mostrando sus blancos dientes –la última
y única niña Potter y la menor de TODOS los Weasley –comento con tono de
narrador, batió sus pestañas y con fingida expresión inocente dijo –ups ¿Debí
decir antes que mi mami es Ginny Potter? –Se encogió de hombros –bueno, era
obvio luego de que anunciaran su compromiso hace unos minutos –dijo
tranquilamente. –Soy Gryffindor, obviamente, buscadora desde primer año y estoy
cursando mi segundo. Eso es todo de los Potter-Weasley, Profesor Dumbledore –termino
de presentarse dando saltitos hacia la mesa de los viajeros dejando a sus
hermanos parados allí.
Ambos se
encogieron de hombros y la siguieron, una vez que todos estuvieron sentados uno
de los siete libros comenzó a brillar. Dumbledore intento tomarlo pero salió
volando para quedar en el medio del gran comedor flotando junto a las velas.
Entonces el
libro se abrió y una voz pacifica se escuchó en las mentes de todos.
El título del primer libro es “Harry Potter y la piedra
filosofal”
Nadie movía ni un musculo, todos con evidentes
expresiones de sorpresa.
Capitulo uno “El niño que sobrevivió”
Ambos Harry’s se
removieron incomodos en sus asientos, el más joven estaba preocupado por las
reacciones de todos, mientras que Harry
estaba temeroso de las reacciones de sus futuros hijos y sobrinos. Cuando le
propuso matrimonio a Ginny hablaron
de varios temas entre ellos su decisión de no contarles su pasado a sus hijos,
él quería ser solo su padre, no ser su héroe por cosas que hizo en su
adolescencia, sino por cumplirles sus caprichos, amarlos y evitar que su madre
los castigara mucho.
Continuara…